domingo, 1 de mayo de 2011
Especiales 23 DE ABRIL DIA DEL LIBRO Y DE LA ROSA
lunes, 25 de abril de 2011
Patios -JARDÍN BOTANICO DE CACTUS D'ALGAR
El Jardín Botánico de Cactus d'Algar, inaugurado en Julio del 2.001, es un proyecto pionero en la Comunidad Valenciana y se encuentra situado en la localidad de Callosa d'en Sarrià, provincia de Alicante.
Este jardín empezó a construirse en el año 1.996 en un paraje natural conocido como Sierra de Bernia (a unos 1.000 metros de las Fuentes de l'Algar). Se ha convertido en una auténtica plantación de una extensa variedad de plantas cactáceas y suculentas (aproximadamente unas 500 especies diferetes) a lo largo y ancho de su bien ordenado espacio.
Cactus d'Algar hoy cuenta con una superficie ajardinada de 50.000 m2, con 3.000 metros de viales, dividida en una serie de zonas de exposición, donde se agrupan innumerables familias de cactus y crasas, así como una zona de aparcamientos y servicios comunes, que incluye servicios de bar, tienda y garden, todo ello habilitado para minusvalias.
En su construcción se intento dar sentido especial para combinar y crear arte a partir de recursos naturales que guardan entre sí una perfecta armonía en su colocación y distribución. El agua, factor importante en la localidad de Callosa d'en Sarrià, se encuentra presente en todo el recorrido, a partir de fuentes naturales y pequeños estanques, con fauna piscícola propia de la zona. Todo ello envuelto por un ambiente rústico en el que no faltan elementos del antiguo patrimonio rural de la zona tales como rulos, trilladoras, peladoras y otros muchos.






CLICKA LAS IMAGENES PARA VERLAS EN TAMAÑO OPTIMIZADO.
DATOS DE INTERÉS:
Dirección del jardín: Pda Segarra
Dirección de las oficinas: Pda. Armaig s/n
Callosa d'en Sarrià 03510 (Alicante)
Tlf: 965881095 Fax: 965882616
e.mail.: cactusdalgarsl@terra.es
http://www.cactusdalgar.com
En su web te indican como ir hasta el jardín, con un mapa y todo; el horario y el precio de entrada.
Texto y fotos de Raquel Roig (Cactus D'Algar). (C)2008
Impresionante jardín botánico el cual me gustaría visitar este verano y tener un archivo de fotos en el blog.
martes, 12 de abril de 2011
Patio ultimos blogs hallados
cecicactus - informacion y excelentes vistas de cactaceas y suculentas
midori design - imagenes de estilizados bonsai
flores con macro - vistosas fotos de flores, tambien textos y enlaces sobre tecnica fotografica.
En todos muy bellas fotos.
lunes, 11 de abril de 2011
Flor Crassulas en flor
A la izda, Crassula ovata, a la decha Crassula arborescens
Feliz año...
Puede que a muchos de vosotros lo de Crassulas os suene a chino. Y sin embargo, estas dos plantas, Crassula ovata y Crassula arborescens, son muy frecuentes en los jardines y como planta de interior en muchas casas.
Lo que no es tan frecuente es verlas en flor, tampoco ver plantas tan grandes. En interior no florecen.
Para que os hagáis una idea os he puesto esta imágen de la Crassula ovata cuando era más pequeña.
Se la conoce también como Jade plant por el color de las hojas y en algunos países como Money Tree, también como Siempre Viva.

No sé si es por la exposición solar, aunque ambas plantas están separadas por apenas tres metros, la Crassula ovata comienza a florecer 15 días antes que la arborescens. Las primeras flores aparecen a finales de Noviembre pero el punto cumbre de la floración es Enero.
No sé cual es la razón para que estas plantas florezcan con el frío. Más si tenemos en cuenta de que por debajo de 0º corren peligro de helarse su parte aérea y por debajo de -5º se helará toda la planta.

Éstas y las anteriores son flores de Crassula ovata. Son blancas y tienen ligeros tintes rosáceos en los carpelos que se acentún con el frío y el sol.

Y éstas son las flores de Crassula arborescens. A diferencia de la enterior los tintes rosáceos aparecen en los pétalos en lugar de en los carpelos.

Mi consejo. Si tienes un clima libre de heladas pon estas dos plantas en tu jardín. Vete cambiándoles de maceta a medida que vayan creciendo. Hasta llegar a esos dos enormes macetones que véis. Porque son dos plantas que por su follaje decoran un montón y porque estarán en flor los meses que no haya flores en vuestro jardín. Y aunque las flores os puedan parecer sencillas, es tal la cantidad de flores que dan que resulta precioso ver una planta de considerable tamaño cubierta de flores.
Los macetones son cilindricos y deben tener 60cms de diámetro. Las plantas tienen más de 1 metro de diámetro.
Ambas plantas también son utilizadas para bonsais ya que presentan unos troncos nudosos,ramificados y retorcidos.
Yo soy contraria a este tipo de cultivo.
Anécdota. Dicen que Angela Merkel que es muy aficionada al cultivo de plantas tiene una Crassula ovata en su despacho.
Plantas Suculentas: Crassula ovata & Crassula arborescens
lunes, 28 de marzo de 2011
Especiales Ficus
martes, 22 de marzo de 2011
Increibles La Flor del Ceibo - Erythrina crista-galli L

La flor del ceibo es la flor nacional de la República Argentina. También denominada seibo, seíbo o bucaré, fue declarada flor nacional argentina por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº13.847/42, del 22 de diciembre de 1942. De ahí que el 22 de Noviembre se celebra el día de la Flor Nacional. También es la flor nacional de nuestro país vecino la República Oriental del Uruguay.
El Ceibo es un árbol originario de América, de la zona subtropical, no muy alto, de tronco retorcido, pertenece a la familia de las leguminosas, por lo que las semillas se guardan en vainas encorvadas. Sus flores son rojas, de un rojo carmín. Crece en las riberas del Paraná y del Río de La Plata, pero se lo puede hallar en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas pantanosas a lo largo del país. La madera de ceibo es muy liviana y porosa, y se la utiliza para la construcción de balsas, colmenas, juguetes de aeromodelismo. Su presencia en parque y jardines argentinos, pone una nota de perfume y color. Y el admirador evita arrancar sus flores, debido a que sus ramas poseen una especie de aguijones.
Leyenda de la flor del ceibo
Según cuenta la leyenda la flor del ceibo nació cuando Anahí fue condenada a morir en la hoguera, después de un cruento combate entre su tribu y los guaraníes.
Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaba con pasión aquel suelo feraz, silvestre, que bañaban las aguas oscuras del río barroso. Y Anahí cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, en tanto callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielo la voz de la indiecita, y el rumor del río que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba. Nadie recordaba entonces que Anahí tenía un rostro poco agraciado, tanta era la belleza de su canto.
Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el del río, más poderoso que el de las cataratas que allá hacia el norte estremecían el aire. Retumbó en la espesura el ruido de las armas y hombres extraños de piel blanca remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahí se defendió contra los invasores. Ella, junto a los suyos, luchó contra el más bravo. Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en su cuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se adueñaran de su selva, de sus pájaros, de su río.
Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil. La llevaron al campamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí, con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logró dar muerte al centinela.
Después intentó buscar un escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos. La juzgaron con severidad: Anahí, culpable de haber matado a un soldado, debía morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. las llamas subieron rápidamente envolviendo el tronco del árbol y el frágil cuerpo de Anahí, que pareció también una roja llamarada. Ante el asombro de los que contemplaban la escena, Anahí comenzó de pronto a cantar. Era como una invocación a su selva, a su tierra, a la que entregaba su corazón antes de morir. Su voz dulcísima estremeció a la noche, y la luz del nuevo día pareció responder a su llamado.
Con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían Anahí. Entonces, los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados. El cuerpo moreno de la indiecita se había transformado en un manojo de flores, rojas como las llamas que la envolvieron, hermosas como no había sido nunca la pequeña, maravillosas como su corazón apasionadamente enamorado de su tierra, adornando el árbol que la había sostenido.
Así nació el ceibo, la rara flor encarnada que ilumina los bosques de la mesopotamia argentina. La flor del ceibo que encarna el alma pura y altiva de una raza que ya no existe.
Para ampliar información:
www.ambiente.gov.ar/?idarticulo=680 -
jueves, 17 de marzo de 2011
Yuyos Juniperus phoenicea L. subsp phoenicea

Arbusto o pequeño árbol de la familia de las cupresáceas de copa redondeada, follaje denso , corteza grisáceas o parda y fibrosa. Hojitas escuamiformes agrupadas en pequeñas ramillas. Las flores femeninas y masculinas suelen estar en el mismo pie de planta. Sus conos femeninos dan lugar a las fructificaciones típicas de los enebros y sabinas conocidas como arcéstidas, que en esta especie son de color rojizo en la madurez.
Especie de distribución Mediterránea y Macaronésica, que se cría en matorrales secos y pedregosos, en los roquedos que no permiten el crecimiento de encinas y otras especies esclerófitas, hasta los 1500m en altitud, muy adaptada a las condiciones continentales siendo muy resistente a las heladas y soportando extremas sequías.
Resulta sorprendente y espectacular el poder contemplar el verdor y vigor de estos arbustos en las secas y frías montañas mediterráneas con poco más de 300mm al año de precipitación, destacando sobre el ocre del entorno, siendo la especie dominante y conformando pequeños bosquetes o sabinares.
Fotografía realizada en un sabinar de la Sierra de Marmolance en Huéscar ( Granada), entorno donde confluyen varias provincias biogeográficas, y sectores botánicos.